Plan de vuelo




¿Cual es el plan para este viaje?


Antes de formular una ruta para llegar a la meta, me tenía que preguntar ¿A donde quiero?, es decir, plantearme ¿Qué es lo que realmente necesito cambiar en vida?, para responder esa pregunta primero tuve que hacer una lista de aquellos aspectos con los que estoy más inconforme, luego deducir la manera de modificar cada uno de los puntos de esa lista. 

Después de horas de escribir, tachar y reescribir, llegue a la conclusión que son tantas las cosas que debo cambiar que lo mejor es ir por etapas, trazar objetivos pequeños e ir haciendo ajustes a medida que vaya avanzando, de esta manera espero reducir la probabilidad de rendirme.

Así que, ¿por donde comenzar? ...

Pues obviamente lo primordial es la salud, no es buena idea emprender un viaje largo sino se goza de buena salud ¿cierto?... Este aspecto es uno de los que he tratado de mejorar desde hace más de veinte años, desde que era una adolescente estoy iniciando y abandonado diferentes dietas, consultando especialistas, comprando libros de nutrición, inscribiéndome en gimnasios, participando en grupos de apoyo para perder peso, etc; algunas de esas tantas veces he tenido éxito, aunque solo temporalmente (maldito efecto Yo-Yo!). 

Entonces, ¿que fue lo que fallo?, la verdad no lo sé con certeza, podría echarle la culpa a mi herencia genética, traumas psicológicos, desequilibrios hormonales, estrés, falta de recursos económicos y un sin fin de excusas más, pero realmente no creo que buscar una razón para mis recaídas sea útil en este momento, ya he perdido mucho tiempo en eso, ahora lo importante es poner en practica los conocimientos adquiridos a lo largo de todos estos años y procurar no cometer los mismos errores del pasado, es por ello que en la primera etapa del desafío me voy a enfocar en la autodisciplina y sé que el primer paso para conseguirla es llevar una agenda, planificar cada acción del día, documentando al final los aciertos y los desaciertos, para luego descartar lo que no haya funcionado y repetir lo que arroje resultados positivos. Es allí donde entra en juego una adaptación del método, porque claro que ya antes había intentado llevar un registro diario, y tengo docenas de agendas tiradas en cajones por toda la casa, así que para prevenir otro extravío u olvido "accidental" del cuaderno, voy a utilizar las herramientas modernas a mi alcance: Para llevar la agenda usaré una hoja de cálculo en Google Docs y para el reporte de resultados este Blog. La pregunta de las mil lochas sería ¿cuanto tiempo va a llevarme culminar esta primera etapa? pues no sé, conseguí un libro que dice que es posible desarrollar la autodisciplina en 10 días, voy a comenzar a leerlo hoy, supongo que en dos semanas veré que tan cierto es esa afirmación. En cuanto a cambiar mis hábitos para mejorar mi salud, esa etapa debo asumirla para resto de mi vida

Para la segunda etapa pienso que es preciso dedicarme a cambiar mi estatus de "profesional desempleada" por "autoempleada profesional"... sé que suena ambiguo y la mejor forma de explicarlo es con el refrán si la montaña no va a Mohoma, entonces Mahoma debe ir a la montaña, ¿me explico?... bien,  la idea es hacer algo que me guste y que a la vez me aporte una entrada de dinero, en lugar de estar sentada en casa enviando CV por internet y esperando la anhelada llamada de cualquier empresa que se digne a tomarme en cuenta. Eso no quiere decir que voy a desistir de mis aspiraciones de ejercer la carrera que me costo tantos años de sacrificios, seguiré tocando puertas en ese vecindario, al mismo tiempo explorando otras opciones, por ejemplo me gustaría escribir una novela, se que eso no me va a aportar ganancias porque probablemente no la llegue a publicar, pero escribir mantendrá mi mente ocupada por al menos un par de horas al día...¿cual seria el tema para la novela? cualquiera que se me ocurra y que no tenga nada que ver con mi vida, ya que el objetivo de esa actividad será distraerme, no deprimirme. Otra cosa que se me ocurre hacer es estudiar online, voy a investigar sobre ello y luego evaluaré la viabilidad de esa idea. Podría también dar clases de matemáticas, química o computación y para ello tendré que prepararme y refrescar mis conocimientos tanto académicos como pedagógicos, porque no tengo experiencia ni aptitudes para la enseñanza, pero nunca es tarde para aprender. En definitiva, esta etapa va a llevarme bastante tiempo, sin embargo quiero ponerle un máximo de treinta semanas para empezar a ver sus frutos.

Por último una tercera etapa destinada a provocar un giro de 180º en mis relaciones personales, específicamente en la relación con mi hijo y por su puesto en mi relación de pareja. Los pasos a seguir tendré que pensármelos con muchísima calma, así que por ahora lo único que puedo visualizar es aprender a mejorar mis habilidades comunicativas, para lo cual seguro tendré que leerme unos cuantos libros de autoayuda para averiguar como hacerlo. Lo que si tengo muy claro es que la optimización en este aspecto de mi vida deberá ser notable para la semana 60 de este viaje.


Ahora, ya con un plan (más o menos) estructurado, solo resta poner manos a la obra y trabajar día tras día para llegar a la meta. Solo pido a Dios me acompañe y me de fuerza de voluntad para alcanzar el éxito en todo lo que me he propuesto. 

De todo corazón,
Anam Cara.





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