domingo, 24 de noviembre de 2013

La fuerza de la costumbre

La costumbre es como una enredadera en la verja del jardín, crece sin que te des cuenta, se interpone en tu visión del mundo exterior y sirve de nido para cualquier alimaña. 


Diariamente hacemos cosas sin siquiera pensar en lo que estamos haciendo, como: leer las noticias a primera hora de la mañana, tomar 1 ó 2 tazas de café cuando nos encontramos con algún amigo (aunque no nos guste mucho el sabor del café), fregar los platos en determinado orden y otras actividades similares que por ser rutinarias no nos percatamos del tiempo que nos lleva realizarlas o de si aportan o no algo positivo en nuestra vida. El uso de una agenda me ha permitido identificar muchas actividades que no solo me roban un tiempo valioso, sino que ademas fomentan conductas de autosabotaje. No quiero escribir de ellas en este momento puesto que aun estoy tratando de entender cuando , como y por qué fue que adopte ciertas costumbres. Y solo espero que el hecho de haber tomado conciencia de lo que hago me ayude a romper con la fuerza de la costumbre.

Anam Cara 
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