miércoles, 4 de diciembre de 2013

Tips para mantener la ansiedad a raya

- ¿Cuanto falta?
- Falta poco, comete algo...



Existen cientos de libros y miles de artículos que se pueden conseguir por Internet sobre como controlar la ansiedad por comer, si bien este tipo de trastorno psicológico es atribuido al estrés usualmente generado por preocupaciones laborales o personales, y aunque lo ideal sería atacar la causa en vez del síntoma, en el mundo real, casi todos estos escritos se enfoca en consejos - a manera de pañitos de agua tibia - para minimizar los efectos de este mal y muy pocos explican como eliminar la raíz del problema. Ya que mi profesión no es la psicología, no puedo ponerme filosófica en relación a este tema, pero si puedo comentar acerca de esos consejos, y difundir aquellos que pienso podrían funcionar:

1.- Beber agua saborizada: los médicos recomiendan tomar entre 2 y 3 litros de agua por día, pero siendo honestos es posible que ni ellos mismos cumplan con esa recomendación. Para facilitar esa tarea algunos sugieren sustituir el agua pura (mineral o de grifo) por infusiones o aguas saborizadas, ya que hay estudios que demuestran que la mayoría prefiere consumir agua con sabor, no solo porque resulta más agradable, sino porque además causa cierta sensación de saciedad que no se produce al beber agua común. Claro que no es muy saludable consumir todo el tiempo agua saborizada, al menos no de las que se fabrican a nivel industrial, ya que contienen químicos y un considerable contenido de sodio que a la larga puede ser perjudicial, así que hay que buscar alternativas más naturales, como por ejemplo: 

  • té verde (sin azúcar), 
  • agua de avena, 
  • infusión de concha de piña, de naranja o de parchita,  
  • jugo de arándanos (sin azucar) diluido en agua de Jamaica, 
  • agua aromatizada con cítricos (limón, naranja, mandarina, toronja), 
  • infusión de tilo, manzanilla o valeriana (preferiblemente tomar de noche).

2.- Distraer la mente con un reto: ocupar nuestro pensamiento en algo que nos resulte interesante y que requiera esfuerzo o concentración es una de las mejores estrategias a la hora de calmar la ansiedad, puede ser algo tan simple como dedicar 10 minutos al día para resolver un crucigrama (sodoku si prefiere los números), aprender otro idioma, jugar ajedrez contra la computadora, leer sobre algo que nos mantenga interesados (novelas de suspenso, acción comedia o cualquier otro genero "que no produzca sueño"), y si se es más aplicado se puede intentar escribir un diario, un libro o administrar un blog (cosa que a mi me ha funcionado bien estas ultimas semanas).

3.- Salir a pasear al perro: este consejo se aplica tanto para quienes tienen un perro como para los que no, puesto que la idea es simplemente levantarse de la silla (o de la cama) e ir a caminar por la cuadra y si tiene suerte por alguna área verde que le sea accesible, solo o acompañado lo importante es disfrutar el paseo.

4.- Estimular los sentidos: dado que comer es un placer, y que es el sentido del gusto el que refleja ese placer, es preciso hallar un sustituto que produzca la misma sensación a partir de los otros sentidos, una buena forma de hacer esto sería tomar un baño con agua tibia en un ambiente escasamente iluminado, previamente perfumado con esencias y armonizado con la música que más nos guste, si no se disponen de las condiciones para tal hazaña, siempre se puede recurrir al sexo como fuente de placer.

5.- Relajación profesional: consiste en aprender técnicas de meditación o practicar disciplinas orientadas a equilibrar los campos energéticos del cuerpo (Yoga, Tai Chi, Reiki, etc), que de una u otra forma nos ayudan a sanar el cuerpo, el espíritu y la mente al mismo tiempo.

Espero que estos tips sean de gran utilidad y sirvan para mantener el horizonte a la vista en este largo camino.

Saludos,
Anam Cara.

martes, 3 de diciembre de 2013

"En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento" A. Einstein



En esos momentos en los que el pesimismo nos nubla la razón, solo tenemos que mirar el ejemplo de aquellos que con menos recursos y en las peores circunstancias han encontrado la manera de realizar sus sueños.

viernes, 29 de noviembre de 2013

AL FIN ES VIERNES...!!!

Para apreciar los momentos dulces a veces hay que tragarse los amargos 

Esta semana se me hizo eterna, seguramente por el hecho de estar llevando una agenda (aunque no la he cumplido en un 100%), yo ya conocia la teória de la relatividad de Einsten, pero nunca la habia entendido de la forma en que ahora lo hago. Durante estos últimos días note que cuando me siento a leer alguna novela o a escribir mi libro - por cierto, ya he escrito 1½ capitulos, yeah!!! - las horas se me pasan volando, pero cuando me toca repasar algun material técnico o hacer ejercicio los minutos me parecen horas. Supongo que poco a poco me ire acostumbrando y a medida que las tareas pesadas se vuelvan una rutina ya no sufrire por la relatividad del tiempo.

Este fin de semana voy de viaje, será todo un reto lo de mantener la rutina, pero nunca se sabe de lo que se es capaz hasta que se ponen a prueba los limites cuando tienden a infinito.

Del dicho al hecho...

«De nada sirve pasar X materia, lo importante es que X materia pase por ti»

Cuando estaba en la universidad solía escuchar mucho esa frase de parte de mis profesores, y en ese entonces no le veía mucho sentido, para mí lo importante era aprobar las materias, de hecho los estudiantes usabamos otra frase para responder a esa: «cinco es nota y lo demás es lujo». Ahora que ya tengo unos cuantos añitos más de experiencia he logrado no solo entender, sino experimentar el significado de aquella frase y comprendí que definitivamente tener el conocimiento no es lo mismo que ponerlo en practica, por lo que no vale de nada toda la información que se pueda acumular sobre como superar determinados obstáculos si no se tiene la habilidad y la determinación absoluta de superarse a uno mismo; en este caso yo cuento con el conocimiento y con las habilidades, porque se lo que debo hacer y tengo la capacidad para hacerlo, pero he de admitir que mi determinación no ha sido suficiente. 

Algunos pensaran que la determinación se logra a través de la motivación, y tal vez eso se cumpla para cierto tipo de personas, desafortunadamente yo no soy una de ellas, mi grado de determinación es proporcional a la necesidad del momento, es decir, creo que me he vuelto adicta a la adrenalina, puesto que trabajo mejor bajo presión, lo peor es que estoy consciente el daño que esa adicción y de las limitaciones que conlleva, porque no se puede vivir conduciendo al filo del precipicio todo el tiempo.

¿Qué puedo hacer para solucionar ese problema?...

Aún no tengo la respuesta, así que la dejare pendiente para la próximo bitácora.

Saludos,
Anam Cara.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Con ganas de claudicar



Conforme pasan los años me he ido convenciendo que lo único fácil en la vida es la muerte, pero esa no es opción para mi en este momento, al menos eso me repito mentalmente en días como el de hoy, en los que quisiera tomar la salida fácil. Tal vez no lo he hecho por orgullo porque no me gusta admitir el fracaso o tal vez por miedo a tener que pagar en otra vida los cuentas que aún tengo pendiente de esta. Solo espero dentro unos años tener motivos para darle gracias a Dios por no elegir ese camino.

Anam Cara.



La fuerza de la costumbre

La costumbre es como una enredadera en la verja del jardín, crece sin que te des cuenta, se interpone en tu visión del mundo exterior y sirve de nido para cualquier alimaña. 


Diariamente hacemos cosas sin siquiera pensar en lo que estamos haciendo, como: leer las noticias a primera hora de la mañana, tomar 1 ó 2 tazas de café cuando nos encontramos con algún amigo (aunque no nos guste mucho el sabor del café), fregar los platos en determinado orden y otras actividades similares que por ser rutinarias no nos percatamos del tiempo que nos lleva realizarlas o de si aportan o no algo positivo en nuestra vida. El uso de una agenda me ha permitido identificar muchas actividades que no solo me roban un tiempo valioso, sino que ademas fomentan conductas de autosabotaje. No quiero escribir de ellas en este momento puesto que aun estoy tratando de entender cuando , como y por qué fue que adopte ciertas costumbres. Y solo espero que el hecho de haber tomado conciencia de lo que hago me ayude a romper con la fuerza de la costumbre.

Anam Cara